El Salvador (en náhuat, Kuskatan o Kushkatan; en lenca salvadoreño, Nekupú; y en cacaopera, Tupáyka), oficialmente República de El Salvador, es un país soberano de América Central con costas por el océano Pacífico. De acuerdo con la constitución vigente, es una república unitaria, representativa y presidencialista plena junto con la Asamblea Legislativa. Su territorio está organizado por una ciudad capital, 14 departamentos y 262 distritos. Su capital y ciudad más poblada es San Salvador. El Salvador es el país más pequeño del continente americano con un territorio de 21 041 km², posee una población registrada de casi 6 400 000 habitantes según la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos del Banco Central de Reserva y posee una densidad demográfica aproximada de 287 habitantes por km², lo que lo convierte en el país más densamente poblado del continente americano. El Salvador limita con Honduras al norte y al este que eran considerados como bolsones fronterizos en algunas áreas; en cuanto a las otras fronteras territoriales y zona económica exclusiva, el país limita con Guatemala al oeste, al sureste con el golfo de Fonseca que lo separa de Nicaragua, y su costa está flanqueada al sur por el océano Pacífico. El territorio salvadoreño comenzaría a emerger del mar a finales de la era Mesozoica, en lo que en la geología nacional se conoce como los estratos de Metapán; pero sería durante la era Cenozoica cuando emergería la mayor parte del territorio producto principalmente de erupciones volcánicas, en las formaciones geológicas denominadas como Morazán, Chalatenango, Bálsamo, Cuscatlán, San Salvador y Aluvión. Al final de la época del Pleistoceno, entre el 14 000 a. C. y el 10 000 a. C. llegaron los primeros seres humanos al país. En el periodo arcaico, las poblaciones comenzaron paulatinamente a sedentarizarse; y en el preclásico temprano iniciaría la fabricación de cerámica y el comercio con sitios en la costa pacífica de Guatemala y Chiapas, siendo parte de Mesoamérica. En el preclásico medio el territorio se vería influenciado por la cultura olmeca; más adelante, las distintas poblaciones pasarían a formar parte de la cultura maya o de la lenca (en la zona oriental) en el preclásico tardío, continuando así en el período clásico. En el periodo posclásico, existía un importante núcleo indígena en gran parte de la zona central y occidental conocido como el señorío de Cuzcatlán (cuyo idioma principal era el náhuat, de donde proviene su topónimo que literalmente significa ‘lugar de collares’, y metafóricamente ‘lugar de joyas’ o ‘lugar de riquezas’). El idioma náhuat es el único idioma indígena hablado en el país, ya que el lenca salvadoreño, o potón y el cacaopera, solo cuentan con semihablantes y no cuentan con hablantes nativos, ya que se extinguieron en el siglo XX en el país. El actual territorio de El Salvador comprende lo que antes fuera la alcaldía mayor de Sonsonate y lo que fue la provincia de San Salvador, que conformó la mayor parte del territorio. Ambas entidades adquirieron su independencia de España el 15 de septiembre de 1821 junto a la capitanía general de Guatemala y en el año de 1824 se unieron para formar el Estado del Salvador, que fue parte de la República Federal de Centroamérica hasta que esta se disolvió y el país asumió su soberanía en 1841. Pero será hasta el 25 de enero de 1859, cuando por decreto legislativo, se oficialice su calidad de república libre, soberana e independiente. Desde su independencia hasta avanzada la década de los años veinte del siglo XX, El Salvador fue gobernado por conservadores y liberales. Sin embargo, sería hasta la década de los treinta que la Fuerza Armada concentraría el poder político con el respaldo de la oligarquía local, hasta finales de los años setenta, cuando un golpe de Estado finalizó esa etapa de la historia nacional. Una guerra civil, que se desarrolló entre 1980 y 1992, dejó como resultado la muerte de un aproximado de 75 000 habitantes. Dicha guerra culminó cuando el Gobierno y la guerrilla del FMLN firmaron los acuerdos de paz en 1992, los cuales dieron paso a reformas militares, sociales y políticas en el país. El Salvador está compuesto por 242 volcanes (cifra que incluye cráteres secundarios, domos de lava y otros centros eruptivos que hacen parte de un volcán mayor o complejo volcánico) de los que 36 son considerados activos y de ellos 10 han mostrado mayor actividad fumarólica y sísmica, y 7 han tenido actividad en los últimos 500 años. Asimismo, el país también posee 60 cuerpos de agua; 590 ríos y riachuelos a lo largo de 58 cuencas exorreicas, con vertientes al océano Pacífico, que están organizados en 10 regiones hidrográficas; y otros accidentes geográficos como bahías, valles, sierras, fosas y cordilleras. Su clima es cálido tropical, pero debido al contraste geográfico el clima puede variar por ser parte del bosque tropical.